Esta vez hemos acompañado a Eneas en su primera etapa del viaje, aunque hayamos tenido que esperar hasta el capítulo tercero para leerla. Como siempre, os dejamos una selección de versos a cargo de los lectores de 1º de Bachillerato, tras la foto de Anquises, el anciano padre del héroe que salió de la patria a hombros del hijo y quedó para siempre en la isla de Sicilia, según este canto III.
CANTO III DE LA ENEIDA
«Vivid felices, pues que vuestra fortuna se ha visto ya cumplida: somos nosotros llamados de uno a otro destino.»
Vir.En.3.493-494 (Andrea Croitoru)
«Más cerca ruge el Etna en horrible ruina y, si no, lanza hacia el cielo negra nube que humea con negra pez y ascuas encendidas, y forma remolinos de llamas y lame las estrellas; otras veces se levanta vomitando piedras y las entrañas que arranca del monte y al aire con estruendo amontona masas de roca líquida y hierve en el profundo abismo.»
Vir.En.3.571-577 (Sergio Tinaquero)
«A las estrellas pongo por testigos, a los Dioses y a esta luz del día que respiramos: llevadme con vosotros, teucros, a no importa qué tierras. Con eso me conformó. Sé que fui de la flota de los dánaos y confieso haber marchado en son de guerra contra los Penates de Troya. A cambio, si es tan grande la ofensa de mi crimen, arrojadme a las aguas y hundidme en lo profundo del mar; si muero, siempre será mejor hacerlo por mano de hombres.»
Vir.En.3.599-606 (Rosángela Reyes)